jueves, 9 de febrero de 2012

3ª Propuesta de trabajo. Angeles Dueñas Dominguez.

3ª Propuesta de trabajo. Angeles Dueñas Dominguez.

· Narración de una conversación relevante en el aula.

Mi clase es de 4 años, este curso hemos empezado con el proyecto de trabajo:

- El primer trimestre lo dedicamos al cuerpo.

- El segundo, a mi localidad -> La Algaba.

En el proyecto de mi localidad aparecen nuevas tramas o redes: mi calle, parque, ayuntamiento, plazas, iglesias, etc.

Hemos investigado (con la ayuda de la familia) sitios emblemáticos de la localidad, incluso hemos realizado fotos en ellos que hemos colocado en un mapa. Además realizamos fichas descriptivas de los lugares más importantes (ayuntamientos, iglesias, torres, parques, etc.).

En este proyecto ha surgido esta conversación:

Ángela = Yo no vivo en la Algaba.

Carlos = Tu si vives porque vienes a este colegio.

Ángela = No, mi madre me trae de Sevilla porque ella trabaja aquí.

Laura = ¿Y por qué no vas a un colegio de Sevilla?

Ángela = Porque mi madre no quiere. Yo quiero que me deje en la fila y no en la clase antes de tiempo con la seño.

Lorena = Pues a mí, mi madre me deja en la fila y le digo adiós mamá y le doy un besito de despedida.

Ángela = Cuando mi padre está de guardia (es bombero), me deja en la fila.

Alejandro = ¿Y por qué no te trae todos los días?

Ángela = Porque no puede.

En este momento yo les comento que hay papás y mamás que trabajan y no pueden dejarlos en la fila, que yo también dejo a mis hijos y no puedo acompañarlos al colegio, pero que los mamás y los papás los quieren igual.

Manuel = Pues yo no quiero ir al aula matinal porque me caigo (incluso lo dice llorando). Yo quiero ser un niño de papá y mamá.

Yo le comento que él tiene a papá y a mamá pero que tienen que trabajar y tienen que dejarlo un poco antes en el cole.

En este momento Salma dice: Así tienen más dinero y te pueden comprar más chuches.

Laura = A mí, mi madre me castiga cuando me porto mal no comprándome chuches, pero seño, el otro día te engaño. Me dijo delante de ti que no me iba a comprar chuches porque tu le comentaste que me había portado mal y me las compro.

Aquí lo dejamos, entraron ganas de hablar con la madre de Laura.

Tengo que retomar la conversación, y decir que siempre hay que decir la verdad.

Los niños, en sus conversaciones, van plasmando sus intereses, curiosidades e incluso te ponen de manifiesto que el apoyo familiar no es el adecuado a veces. Por ello hay que dejarlo que expresen sus vivencias y realidad, aunque a veces no sea la más adecuada.