jueves, 10 de noviembre de 2011

Prácticas de aula 1. Sara Alcaide Botella.

Antes de comentar mi práctica de aula, comenzaré explicando que este curso soy tutora de un grupo de tres años. Este factor está condicionando muchísimo mi práctica, pues me siento totalmente fracasada, no sé cómo encaminar las conversaciones, las motivaciones... Las asambleas son algo difíciles, pues tenemos constantes interrupciones por mocos, pipís, llantos o simplemente poca atención. Todo ello forma parte de la edad, pero siento que no puedo sacar todo el jugo que me gustaría.
Una vez dicho esto, os cuento un poco lo que estamos haciendo.

CONTEXTO
Por una parte, en la clase de cuatro años están trabajando los tiburones, el mar... han hecho un tiburón grande en el pasillo que llama muchísimo la atención a los de mi clase. Continuamente me piden que hagamos uno y surgen comentarios y pequeñas conversaciones en torno a él, alguno pregunta si es un tiburón o una ballena, otro que si los tiburones comen a las personas, etc.
Paralelamente a ello, este lunes llega Carlos a clase muy emocionado contando a todos que ha pescado un pez muy grande.Nos sentamos en asamblea y se produce la siguiente conversación:

CONVERSACIÓN
Carlos: He pescado un pez muy grande.
Yo: ¿Cómo era de grande?
Carlos: Así ( hace el gesto con los brazos)
Aitor: ¿Cómo lo has pescado?
Carlos: Con la caña de mi padre.
Yamila: los peces no se pescan.
Yo: ¿No? ¿Porqué crees que no se pescan?
Yamila: No se pescan, nunca, porque les sale sangre y ya no se pescan.
Tony: ( Uno de los más entusiasmados con el tiburón del pasillo)Sí, los tiburones tienen mucha sangre, si se pescan.
Yamila: No, están en el supermercado, sin pescar.
Yo: ¿Y cómo llegan al supermercado?
Silencio
Se empiezan a escuchar varias opciones: nadando, andando, con la caña...
La conversación no continúa y acordamos seguir investigando si los peces se pescan y cómo llegan al supermercado.

OBJETIVOS Y PROPÓSITOS DE ESTA PRÁCTICA.
Mi objetivo es que los niños y niñas de mi clase se vayan cuestionando las cosas que ocurren a su alrededor y vayan buscando herramientas y estrategias para responderse.
Pretendo que propongan y formen parte de su aprendizaje, escuchar sus voces mucho más, aunque sé que soy yo la que al final decide.

No se ha generado aún documentación y no sé donde llegará esta práctica ni que rumbo tomará, continuaremos trabajando en ella.

6 comentarios:

María Jesús Zapata dijo...

Saber escuchar no solo significa escuchar lo que dicen con palabras. También hay que saber interpretar lo que pasa en el aula. Los niños y niñas de tres años acaban de llegar al colegio, tienen necesidades que tienen que ver también con "los pipís y los mocos" y también con encontrarse en un lugar nuevo, con personas que no conoce y en una situación a veces desconocida para ellos. Por eso, ante todo, no hay que tener prisa ( y eso también es saber escuchar), dejar que la vida del aula siga, que ellos se encuentren, se conozcan, aprendan a hacer pipí solos, a limpiarse los mocos solos, a ponerse sus abrigos solos, etc. Todo esto forma parte de la vida de un aula de tres años y de las necesidades de esta edad. No te sientas fracasada ni frustrada, ya llegarán las preguntas y surgirán temas "interesantes" desde nuestra perspectiva de adultos ". Pero, de momento ¿qué más interesante que superar estos retos y sentirse competentes y autónomos?. Conecta con lo que les pasa a ellas y ellos y sobre todo sin prisas.

Mª José Pérez Montaño. dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que ha comentado mi compañera Ana. Yo soy maestra de Educación Primaria y tengo sentimientos parecidos cuando soy tutora de 1º de primaria, salvando la distancia de la edad.
No es fácil hacer asambleas escuchar, opinar, respetar el turno de palabra,... pero cuando lo consigues es uno de los mejores momentos del día donde surge la mayoría de las ideas del aula.
Ten paciencia, escuchalos, dale a cada uno su tiempo y todo surgirá.
Por cierto ¿cómo siguió lo de los peces?, ¿surgió un proyecto? ...

Mª José Pérez Montaño.

docente dijo...

Gracias por vuestros comentarios.ES cierto lo que decís, estoy teniendo paciencia e intentando abrir camino más tranquilamente, poco a poco.
Al final, de lo de los peces surgió un proyecto, cortito, pero surgió. Lo que pasa es que fue variando y derivando en otros aspectos que los incluía más a ellos y que les interesaban más.

docente dijo...

Gracias por vuestros comentarios.ES cierto lo que decís, estoy teniendo paciencia e intentando abrir camino más tranquilamente, poco a poco.
Al final, de lo de los peces surgió un proyecto, cortito, pero surgió. Lo que pasa es que fue variando y derivando en otros aspectos que los incluía más a ellos y que les interesaban más.

Berna dijo...

Sara, yo también tengo un aula de 3 años con muchos niños/as y, en ocasiones, he sentido lo mismo que tú al intentar llevar a cabo un diálogo en la asamblea que acaba siendo totalmente dirigido por tí misma!! es dificil conseguir lo que se prevee cuando contamos con diferentes ritmos madurativos que determinan notablemente su intervención en los diálogos, su capacidad de respuesta y de atención. Pero creo que lo importante es que les iniciemos, lo demás se vendrá dando cuando estén preparados para ello porque como dice Maria Jesús es su primer año y "estan encontrandose a sí mismos en un espacio nuevo y compartido" en el que surgen muchas ideas pero no acaban de hilar ninguna por eso simplemente dando pautas ya habremos recorrido gran parte del camino.

Ánimo y paciencia.

JMGC dijo...

Perdón pero discrepo con usted señorita Sara, no comprendo su frustracion o el por qué se siente fracasada, soy el padre de uno de sus alumnos y -hablando siempre en relación a mi hijo- el trabajo que está usted haciendo es sencillamente sensacional, ha logrado en un periodo muy corto de tiempo sacar lo mejor de mi hijo, ha logrado ponerlo practicamente al mismo nivel que los demás pequeños sin haber pasado antes por la guardería, gracias a su método didáctico ha despertado su interés en el cuerpo humano, en el mar, en García Lorca, en Miró... y gracias a usted nuestro hijo pese a su corta edad nos sorprende cada día, vemos sus avances a pasos agigantados y todo gracias a usted que nos ayudó y tranquilizó cuando más lo necesitabamos -en el periodo de adaptación-, sus puertas siempre han estado abiertas ante cualquier consulta o duda que tuviésemos convirtiendo nuestros miedos e inseguridades propios de padres que nunca se han separado de su hijo en tranquilidad y total y plena confianza, todo lo que cualquier padre/madre quiere para su pequeño, una profesora SOBRESALIENTE.